El técnico protestó una falta y el árbitro le dio un cabezazo.
Ya en el suelo, el colegiado se ensañó con el técnico
La violencia ha vuelto a acaparar la atención en un partido de fútbol, esta vez durante un torneo amistoso alevín disputado en El Puig (Valencia), después de que un árbitro propinara una brutal paliza a un entrenador por protestar una falta.
El agredido, José Luis Pérez Cuesta, entrenador del Burjassot de 28 años, recibió la sucesión de golpes a manos del colegiado que dirigía su partido, de unos 20 años, y que le provocaron fractura de nariz, muñeca, hombro, labio y alguna costilla, según informa el diario El Mundo.
Le gritó "qué burro eres, por qué no pitas falta"
Un testigo del suceso, Feliciano Catalá, entrenador de la categoría de prebenjamines del equipo, asegura que el desencadenante del incidente fue la frase: "Qué burro eres, por qué no pitas falta". Acto seguido, el testigo indica que "se echó mano a las tarjetas, pensaba que lo iba a expulsar. Se acercó con total normalidad, soltó un ´me cago en tu puta madre´ y le propinó un brutal cabezazo", prosigue el testigo.
El súbito golpe tumbó al entrenador y el árbitro empezó a patearle en el suelo hasta que varios espectadores le separaron. "Parece ser que ya ha tenido problemas similares. El año pasado agredió a un padre y a su hijo en otro partido", apunta el testigo.
Tras el incidente y, según informa el diario, el colegiado se dirigió al cuartel de la Guardia Civil para prestar declaración. Por su parte, el agredido ya ha tramitado una denuncia en los juzgados.
El agredido, José Luis Pérez Cuesta, entrenador del Burjassot de 28 años, recibió la sucesión de golpes a manos del colegiado que dirigía su partido, de unos 20 años, y que le provocaron fractura de nariz, muñeca, hombro, labio y alguna costilla, según informa el diario El Mundo.
Le gritó "qué burro eres, por qué no pitas falta"
Un testigo del suceso, Feliciano Catalá, entrenador de la categoría de prebenjamines del equipo, asegura que el desencadenante del incidente fue la frase: "Qué burro eres, por qué no pitas falta". Acto seguido, el testigo indica que "se echó mano a las tarjetas, pensaba que lo iba a expulsar. Se acercó con total normalidad, soltó un ´me cago en tu puta madre´ y le propinó un brutal cabezazo", prosigue el testigo.
El súbito golpe tumbó al entrenador y el árbitro empezó a patearle en el suelo hasta que varios espectadores le separaron. "Parece ser que ya ha tenido problemas similares. El año pasado agredió a un padre y a su hijo en otro partido", apunta el testigo.
Tras el incidente y, según informa el diario, el colegiado se dirigió al cuartel de la Guardia Civil para prestar declaración. Por su parte, el agredido ya ha tramitado una denuncia en los juzgados.

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